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Sobre los principios de aprendizaje y el rol del psicoterapeuta

Aplicar un protocolo con eficacia comprobada no basta si no entendemos por qué funciona. Una reflexión sobre por qué los principios del aprendizaje siguen siendo la base de toda decisión clínica.

AutorMarcos Ochoa
SerieLectura #1
Lectura6 min
Ícono de la serie: cerebro y bombilla
Idea central

Conocer los principios del aprendizaje —habituación, sensibilización, extinción, refuerzo, generalización, recuperación espontánea— no es un lujo teórico: es lo que permite tomar decisiones clínicas con criterio en lugar de aplicar un protocolo a ciegas.

01 Saber aplicar no es lo mismo que entender

Se habla mucho de intervenciones psicoterapéuticas basadas en evidencia. Sabemos que existen múltiples intervenciones que funcionan muy bien (Hofmann et al., 2012). Sabemos que hay protocolos estandarizados con eficacia comprobada. Todo eso lo sabemos, y no está en discusión.

Pero no basta con saber aplicar un protocolo. Conocer los principios del aprendizaje no es un lujo teórico, es una responsabilidad ética, profesional y clínica. Podemos seguir un manual, claro. Pero si no entendemos cómo y por qué ese protocolo funciona en términos de aprendizaje, vamos a cometer errores al tomar decisiones clínicas, tanto generales como finas (Rossiter, 2022).

02 Preguntas incómodas, pero necesarias

¿Por qué una persona con fobia específica no responde bien a una técnica de inundación? ¿Qué falló? ¿Se activó la estructura del miedo? ¿Hubo habituación? ¿Se dio desensibilización? ¿Fue un proceso asociativo o no asociativo?

¿Por qué un paciente con TOC tiene una remisión espontánea sin tratamiento? ¿Fue por generalización? ¿Se modificó la estructura de la memoria del miedo? ¿Intervino algún proceso de extinción natural?

¿Por qué una persona con TEPT puede habituarse al estímulo, pero seguir con síntomas intensos? ¿Groves y Thompson (1970) estaban dementes con su teoría de doble proceso —criticada, sí, pero con mucho sentido—?

¿Edna Foa (1986) se basó en un pajarito que aterrizó en su cabeza para proponer el modelo de procesamiento emocional? ¿O simplemente no hemos entendido bien cómo operan la habituación y la sensibilización? ¿Son lo mismo?

¿Y por qué un paciente simplemente no mejora? ¿Fue realmente resistencia? ¿O fue una mala toma de decisiones, basada en seguir un protocolo sin comprender los principios que lo sostienen?

03 Lo que está en juego

Si como terapeutas no dominamos los conceptos básicos de aprendizaje —habituación, sensibilización, extinción, refuerzo, generalización, recuperación espontánea, entre otros— entonces estamos improvisando a gran escala.

"En lugar de intervenir con criterio, solo repetimos fórmulas y aplaudimos como focas lo que nos dicen los profes, sin capacidad crítica ni creatividad clínica."

Eso también perjudica la eficacia del protocolo que aplicamos. Pero la buena noticia es que cada vez más colegas, profesores y supervisores están volviendo a lo esencial: los principios de aprendizaje. Tan simples. Tan complejos. Tan poderosos.

Y aprovecho para felicitar a quienes, con compromiso genuino, nos supervisamos y nos sometemos al escrutinio de nuestros pares. Porque crecer en este campo no es solo aprender técnicas, sino revisar constantemente lo que hacemos… y cómo lo hacemos.

Referencias
  1. Foa, E. B., & Kozak, M. J. (1986). Emotional processing of fear: Exposure to corrective information. Psychological Bulletin, 99(1), 20–35.
  2. Hofmann, S. G., Asnaani, A., Vonk, I. J., Sawyer, A. T., & Fang, A. (2012). The efficacy of cognitive behavioral therapy: A review of meta-analyses. Cognitive Therapy and Research, 36(5), 427–440. doi.org/10.1007/s10608-012-9476-1
  3. Groves, P. M., & Thompson, R. F. (1970). Habituation: A dual-process theory. Psychological Review, 77(5), 419–450. doi.org/10.1037/h0029810
  4. Rossiter, J. R. (2022). Learning theory principles for psychotherapy. Psychology, 13, 743–766. doi.org/10.4236/psych.2022.135049